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Al signo de Escorpio
le corresponde entre los arcanos mayores La Muerte. Esta carta
retrata una situación a la que la mayoría teme. Nosotros percibimos
la muerte como el fin de todo aquello para lo que hemos vivido,
el fin de nuestra identidad actual. La verdad es que todas
las cosas tienen un principio y un fin. Nuestro tránsito por
este mundo está lleno de pequeños y grandes ciclos que terminan
y comienzan, en movimiento constante en un universo infinito,
como ruedas que giran dentro de ruedas.
Tanto el signo de Escorpión
como el arcano de la muerte tratan este tema de la trascendencia
de estos ciclos; de ahí la constancia y perseverancia de Escorpio.
En su intento de trascender, Escorpio urdirá en lo más profundo
de su ser en busca de la sabiduría que le asegure su permanencia.
Con frecuencia encuentra que el miedo de muerte es el problema,
no la muerte en sí. Para quien muere una vez transpuesto el
velo termina la angustia.
El problema es permitir,
mientras vivamos, que el miedo a la muerte domine nuestras
vidas, creando obstáculos para nosotros y los que nos rodean.
En vez de que nuestra vida fluya como un río hasta el mar,
ésta se detiene, los planes permanecen como sueños, se acumulan
posesiones, y el amor se detiene. Sea como sea, después de
muertos nuestro punto de vista cambia. Lejos de ser un heraldo
de muerte, el arcano de La Muerte nos enseña a vivir y ser
conscientes.
La conciencia es lo
único que logrará liberarnos, su mensaje es disfrutar cada
momento de la vida. Al ser conscientes nos damos cuenta que
la vida está llena de constantes cambios que se asemejan a
la muerte. Aprendemos que éstos son naturales y debemos acogerlos
con alegría, eso incluye aceptar esa figura misteriosa que
espera en la soledad de nuestras más profundas sombras.
SOY
EL SEÑOR DE LOS CAMBIOS.
HA LLEGADO EL MOMENTO DE LAS GRANDES TRANSICIONES.
ENCUENTRO EN MI INTERIOR EL CENTRO EN TORNO AL CUAL GIRA MI
VIDA,
Y ME RINDO A LOS CAMBIOS NECESARIOS.
EN ESE CENTRO ENCUENTRO LA FUERZA QUE ME PREMITE DEJAR IR.
DEJO MI PASADO Y ME ENTREGO A MIS INSTINTOS
MAS ELEVADOS.
EN ESTA TRANSICION PONDRE FIN A MIS INSTINTOS PENDIENTES DEL
PASADO.
ME PERMITO EL TIEMPO NECESARIO
PARA LAMENTAR Y HACER LUTO.
ME PERDONO Y PERDONO A LOS DEMAS
SOLO SI LO SIENTO NECESARIO.
YO TAMBIEN ME PERMITO HONRAR AQUELLO QUE HA TERMINADO, SI
ES LO QUE HAY QUE HACER Y ESTOY LISTO PARA DAR LA BIENVENIDA,
A LO QUE ME ESPERA.
ME DOY CUENTA QUE CON CADA PUERTA QUE SE CIERRA EN MI VIDA
SE ABRE UNA NUEVA,
LLENA DE POSIBILIDADES PARA MÍ
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